El deporte ofrece numerosas ventajas estéticas y mentales, pero cuando desemboca en el sobre-entrenamiento es probable que se convierta en un verdadero problema.

Cualquier buen hábito puede convertirse en malo cuando se cae en el exceso: Sucede lo mismo en el campo del ejercicio físico. No hace falta decir cuántos y cuáles son los beneficios del deporte, ahora es recomendado por nutricionistas, médicos y atletas, pero si un hábito saludable se convierte en agotador e incesante puede producir problemas bastante complejos. Primero y ante todo provocaría una disminución de la condición física general, ya que, en vez de conseguir una mejora estética, el cuerpo reacciona por la quema de la masa muscular por rabdomiólisis, anulando el esfuerzo realizado y la fatiga en los ejercicios. En segundo lugar, la persona que se convierte en un auténtico drogadicto del deporte, comienza a aislarse socialmente debido a que el entrenamiento físico es lo único  importante en su vida. Las consecuencias son desastrosas: depresión, insomnio, irritabilidad y ansiedad comienzan a acompañar a un marco físico que desemboca en enfermedad, con una pérdida excesiva de peso, pérdida de tono (debido a que los músculos se queman), causando abatimiento y cansancio incontenible, taquicardia y aumento de la probabilidad de ataques cardíacos o problemas del corazón.

Una manera de estar seguro de no caer en el juego vicioso y peligroso de sobre-entrenamiento es seguir algunas reglas simples que te permiten mantener ese equilibrio saludable entre el deporte y el bienestar.

Hay que imponerse no hacer más de 4 entrenamientos por semana, intercalados con días de descanso, para garantizar al cuerpo el tiempo mínimo necesario para una correcta recuperación de energía.

También será necesario alimentarse adecuadamente, a fin de proporcionar al organismo el combustible necesario para los esfuerzos, mientras que los ejercicios siempre tendrán que ser variados para permitir la formación de todos los grupos musculares.

Para evitar caer en la trampa del hiper-entrenamiento, también, será crucial entender que no es saludable intentar por todos los medios alcanzar el objetivo de tener una forma física perfecta, porque cada cuerpo es diferente y responde tanto a la dieta como a  la actividad física, de forma absolutamente personal.