Un estilo de vida saludable y algunos trucos pueden ser útiles para contrarrestar el insomnio veraniego y recuperar el bienestar físico y mental.

 

El verano es la estación más hermosa, puedes estar al aire libre, ir a la playa o a la montaña y pasar agradables veladas con los amigos. Pero cuando llega el momento de ir a dormir, el insomnio se encarga de crear una sensación de malestar general que conduce a la irritabilidad, la fatiga y dificulta la capacidad de concentrarse durante el día.

El primer consejo de los expertos para tratar de resolver el problema del insomnio estival es el uso de remedios naturales que se pueden comprar en herboristerías o farmacias. La valeriana es una planta medicinal con propiedades sedantes y anti-estrés, cuando se toma en pastillas o gotas antes de acostarse ayuda a dormir. La falta de la melatonina, una hormona que actua sobre el hipotálamo y regula el ciclo sueño-vigilia, puede causar insomnio. La ingesta de suplementos a base de melatonina puede ser una opción viable para favorecer el sueño.

 

Una de las causas del insomnio es la falta de magnesio, y vitaminas. Una dieta rica en estas sustancias, adquiridas a través de las frutas y verduras, puede ayudar a conciliar el sueño. Además, es esencial comer alimentos ligeros, especialmente por la noche y evitar el alcohol, los alimentos grasos, chocolate y bebidas que contienen cafeína y proteínas, que estimulan el sistema nervioso, por lo que dificultan conciliar el sueño.

El tercer consejo es llevar a cabo actividades físicas y pasar un tiempo ¨al aire libre¨. Salir a caminar, correr o realizar cualquier otro deporte contribuye a mejorar el bienestar físico y mental de las personas, con beneficios significativos también en la capacidad de conciliar el sueño.

 

Un baño relajante o una ducha con agua caliente antes de irse a la cama pueden ayudar a relajar los músculos y los nervios, combatir el estrés del día y contribuir al descanso nocturno.

Por último, no pasar mucho tiempo en el ordenador por  la noche, elegir la lectura de un buen libro o pasar agradables veladas en el jardín o en el balcón.