Cada vez más en boca de todos y... en todos los sentidos: Se encuentra siempre entre los ingredientes de los alimentos preparados tanto dulces como salados, pastas para untar e incluso productos para bebés.

Pero ¿qué es?

Muchos  hablan del aceite de palma como un carcinógeno.

Así que vamos a arrojar luz sobre el tema, porque con la salud no se juega.

Se deriva de la drupa, un fruto similar a las aceitunas, que surge en algunos tipos de palmas. Y esencialmente se compone de grasa saturada, es incoloro, insípido, pero sobre todo tiene un costo muy bajo y es precisamente por esta razón que es tan utilizado, por último añadir el hecho de que hace que los alimentos se conserven por más tiempo.

Se intuye el porqué de su entrada de manera masiva en la industria alimentaria internacional.

¿Pero de verdad es perjudicial? Y ¿cuánto?

Tratemos de dejar las cosas claras. Como ya se ha dicho es principalmente una grasa saturada y tiende a acumularse significativamente en la sangre, en consecuencia, aumentan los triglicéridos y el colesterol, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares graves.

Pero eso no es todo, porque el uso de aceite de palma favorece la acumulación de sustancias inflamatorias en el cuerpo facilitando la aparición de la diabetes, la arteriosclerosis y ciertas formas de cáncer.

¿Pero es tan canceroso o no?

Según numerosos estudios realizados a nivel internacional, no es el aceite de palma en sí lo que favorece la aparición de patologías tumorales pero su consumo prolongado lo hace casi ¡inevitable!

En resumen: en primer lugar, que depende de la cantidad que comamos.

Se puede decir que se ha convertido en un problema nada menor, más aún si pensamos  que estamos expuestos a su consumo prácticamente desde que nacemos, pues los alimentos infantiles están contaminados con este aceite.

Afortunadamente Italia ya está en movimiento y el estado ya ha puesto en marcha estudios detallados sobre el aceite de palma, lo que requiere asesoría técnica y científica detallada sobre su posible toxicidad.

Si bien las primeras conclusiones demuestran que todavía hay una falta de datos sobre la asociación directa entre el aceite y muchos tumores, nuestro consejo es elegir alimentos saludables, con ingredientes naturales y con los menores conservantes posibles.

Evitar los alimentos ricos en grasas vegetales y recordar, que, afortunadamente, muchas marcas están optando por no utilizar el aceite de palma.

Sé que para muchos es más fácil comprar productos de aspecto apetecible y de fácil preparación pero así dejamos de valorar la autenticidad de las cosas preparadas en casa y en especial también el ahorro que nos supondría.

Lee la etiqueta de los productos siempre, y recuerda que somos lo que comemos.

Una buena nutrición es la base de nuestra vida y, junto con un buen entrenamiento puede prevenir la aparición de muchos problemas de salud.

Decide con inteligencia y elige bien, hasta pronto.