Los ritmos circadianos de hormonas afectan al ejercicio e impactan en la actividad física.

Es una pregunta que obsesiona a mucha gente, incluso a la mayoría de los aficionados a los deportes. Entender cuál es el mejor momento del día para realizar la actividad física es el primer paso para entrenar de una manera sana y correcta. Cada tipo de ejercicio requiere horarios muy específicos para lograr los objetivos. Por ejemplo, para los que practican aeróbicos y quieren perder el exceso de peso, es importante que la actividad física se lleve a cabo por la maña temprano, porque las hormonas como el cortisol alcanzan su pico durante esta hora del día. Además, para llevar a cabo correctamente esta práctica es aconsejable realizarlo con el estómago vacío, el pico de hormonas aumenta su potencial y se puede lograr más rápidamente el efecto adelgazante. Las grasas, de hecho, se queman más rápido. Para aquellos que desean aumentar masa muscular a través del entrenamiento y del fitness es recomendable realizar la actividad durante el comienzo de la tarde que es cuando la testosterona alcanza su pico máximo.

La actividad física  por la maña temprano

Esta última, es de hecho, responsable del desarrollo muscular. Por otra parte, no se debe subestimar la adrenalina, importantísima para realizar un sano entrenamiento con el máximo de energía. La práctica de deporte pone a prueba tus capacidades físicas, pero al mismo tiempo es fundamental dedicarse al entrenamiento de manera gradual, sin esfuerzo excesivo. El final de la tarde, es el mejor momento para aprovechar el pico máximo de adrenalina, responsable de la energía durante los ejercicios. El conocimiento de estos aspectos es fundamental para lograr los máximos beneficios para tu cuerpo y mantenerse en forma. Sin embargo, si no fuera posible respetar estos ritmos no hay ningún problema, ya que siempre es mejor la práctica de actividad física fuera del horario que no hacer ejercicio.