Te recordamos que somos lo que comemos y nuestro cuerpo necesita todos los elementos necesarios para su correcto funcionamiento, proteínas, carbohidratos, fibras e incluso, la grasa.

En primer lugar, si ahora mismo te sientes muy pesado, trata de limitar por unos días la acumulación excesiva de hidratos de carbono (especialmente el pan, pasta y productos de harina en general). Incluye más verduras (tanto cocinados o crudos, durante la comida y la cena) y fruta (durante el desayuno y aperitivos) durante el resto del día. Aumenta considerablemente la hidratación. Bebe un litro más de lo que solías hacer hasta ahora. 

La primera semana de actividad empieza con un ejercicio aeróbico, como por ejemplo cinta de correr, bicicleta de ciclismo indoor, estática o elíptica.  A partir de la segunda semana sería bueno empezar con entrenamientos de intervalos. Así además de trabajar a nivel cardiovascular, también tonificarás el músculo. 

Vamos a ponerte un ejemplo de como empezar un entrenamiento con una cinta de correr. Ya que ésta te permite ajustar los minutos de entrenamiento, la pendiente y la velocidad, de acuerdo a tus necesidades. De forma  cómoda y sencilla. 

La primera semana se podría empezar con 10 'de caminar a paso ligero, más o menos a 6 km / h, con una inclinación de 3% y el aumento de la pendiente de 1% cada 2 minutos.

Al final de la sesión debes restablecer la pendiente y terminar con un rodaje más suave hasta llegar a otros 20 minutos de trabajo.

Al hacer ejercicio durante treinta minutos, estarás eliminando los azúcares de tu cuerpo, y comenzarás a quemar el exceso de grasa que pudieses tener.

Durante la segunda semana deberías seguir ritmos de carrera alternos. Por ejemplo:Empezamos con 5 minutos de trote suave + 1 minuto de carrera rápida. Así hasta completar los 40-45 minutos. Este tipo de ejercicio tan sólo debes hacerlo 3 días, en la segunda semana.

No hace falta, que destaquemos la importancia de estirar al final del entrenamiento: tu cuerpo te lo agradecerá!

Buen entreno!