La dieta y el ejercicio son la combinación perfecta para aquellos que quieren lograr un importante objetivo: el bienestar como un estilo de vida.

Quando se trata de la dieta y la actividad física son muchas las teorías que a menudo parecen en conflicto entre sí. Para tener la certeza de seguir un estilo de alimentación deportiva, segura y eficiente es importante evitar los extremos, lo que podría conducir a resultados inmediatos pero de corta duración en el tiempo. A menudo, se habla de personas que han decidido cambiar drásticamente su vida, comenzando a practicar deportes a niveles muy intensos y, al mismo tiempo, disminuyendo la ingesta de calorías de una manera drástica. Se trata de métodos que no son bien vistos por muchos nutricionistas, entre ellos la profesora Laila Cattani, jefe de rehabilitación nutricional, que hace hincapié en que los resultados más duraderos son los que siguen una serie de pasos fundamentales.

De hecho, la profesora Cattani, pone de relieve los riesgos de un estilo de vida que combina la actividad física intensa con una dieta hipocalórica. Aunque este tipo de dieta pueda  ofrecer una serie de resultados rápidos, es fundamental que esta práctica sea de corta duración, para evitar el riesgo de provocar graves problemas a nuestra salud.

Mucho más recomendable, sin embargo, es adoptar un estilo de alimentación y deportivo gradual, que permita ir aumentando poco a poco el esfuerzo. Este método, aunque se caracteriza por resultados menos inmediatos, garantiza una mayor durabilidad del estado de la forma y proporciona una mejora del tono muscular, provocada especialmente por una nutrición adecuada. Las dietas correctas, de hecho, aseguran un alto consumo de frutas y verduras, además de hidratos de carbono y proteínas, capaces de mejorar el tono y el tejido muscular.

A diferencia de las dietas extremas y las actividades físicas intensas imprudentes, un estilo de alimentación y deportivo sano y equilibrado también te ayudan a mejorar tu estilo de vida, asegurando un fácil retorno a tu forma física habitual cuando, por ejemplo, en el verano, te has permitido una parrillada o un helado de más.